Lidiando con los ancianos que no aceptarán a cuidadores en el hogar

Lidiando con los ancianos que no aceptarán a cuidadores en el hogar

Contratar cuidado en el hogar para mi vecino, Joe, fue una experiencia terrible. La compañía que elegimos y sus cuidadores fueron excelentes, pero la calidad de la atención no fue el problema. El problema era que a Joe no le molestaba que nadie más que yo lo ayudara.

Encerró a un cuidador fuera de su casa, dejó entrar a otro, pero fue grosero con ella, y disfrutó muchísimo de un joven, pero solo porque podían hablar de golf juntos.

Las familias contratan atención domiciliaria para brindar atención de relevo y de calidad a las personas mayores, pero ¿qué debe hacer un cuidador cuando su ser querido se niega a cooperar con esta nueva incorporación a su plan de atención?

Miedo a los cuidadores externos

Muchas veces, los mayores esfuerzos de los cuidadores en el hogar se enfrentan con enojo o incluso con abuso por parte del anciano que deben cuidar. Es crucial para la familia y los cuidadores contratados determinar la razón subyacente de la falta de cooperación de una persona mayor y encontrar formas de remediar la situación.

Creo que el miedo es la base de gran parte de la renuencia de una persona mayor e incluso la falta de respeto por los cuidadores no familiares. La presencia de un extraño puede sugerirles que su familia no puede (o no quiere) atender sus necesidades. También aumenta el alcance de las necesidades de atención del anciano, haciéndolo sentir especialmente vulnerable. Esta combinación de preocupaciones puede crear la tormenta perfecta, especialmente si son propensas a arremeter cuando están enojados. Por supuesto, los miembros de la familia que organizan estos servicios son atentos, pero el cuidador profesional se convierte en el objetivo principal para enviar el mensaje de que no se necesita ni se necesita ayuda externa.

Temiendo una pérdida de independencia

Personas de todas las edades temen la idea de perder su independencia, pero muchas personas mayores viven esta realidad y tratan de aceptarla. El envejecimiento no es un proceso elegante, entonces, ¿quién puede culpar a nuestros mayores por cavar en sus talones?

Si una persona de la tercera edad todavía está en su sano juicio, enfatice que la atención domiciliaria le permite continuar viviendo de manera segura en su propia casa. Esto en sí mismo es un símbolo general de independencia. El cuidador adecuado se dará cuenta de este fuerte deseo de ser autosuficiente y brindará asistencia de manera que permita a las personas mayores retener el mayor control posible.

Miedo a los cuidadores a domicilio

Los problemas de confianza también pueden desencadenar ansiedad en algunas personas mayores y sus familiares. Invitar a un cuidador profesional al hogar para que cuide a alguien que ama es una decisión muy personal. La mejor manera de aliviar las preocupaciones sobre el carácter y la confiabilidad de un nuevo cuidador es que la familia tome un papel activo en el proceso de contratación. Si el superior es capaz, también debe participar. Una vez más, un sentido de participación y la capacidad de tener voz en estas decisiones puede reducir la aprensión.

Adaptarse a la atención en el hogar es mucho más fácil cuando la familia confía en la contratación. Sepa qué buscar en un proveedor y entreviste a los cuidadores antes de que los servicios comiencen a determinar una buena coincidencia. Con este enfoque, si algo parece malo, tiene la oportunidad de corregir su decisión antes de que realmente se convierta en un problema.

La demencia contribuye al miedo

Puede ser un desafío alentar a un adulto mayor mentalmente sano para que acepte ayuda externa, pero la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia pueden hacer que este proceso sea aún más complejo.

Dependiendo de la progresión de la condición, un senior puede no ser capaz de participar completamente en el proceso de contratación. Sin embargo, presentar a los posibles cuidadores de antemano para ver cómo se llevan las dos partes sigue siendo un paso valioso. Sin embargo, el estado de ánimo y las capacidades de los pacientes con demencia fluctúan de un día a otro, así que tenga esto en cuenta cuando intente ayudar a un ser querido a calentarse con alguien nuevo.

La paranoia, las alucinaciones y los delirios son síntomas comunes que un cuidador de demencia debe saber manejar. Busque a alguien que esté capacitado en este tipo de atención y sepa cómo comunicarse y calmar a sus clientes. Tener un miembro de la familia presente durante los primeros turnos mientras todos se conocen puede tranquilizar a una persona mayor que está seguro y en buena compañía.Algunos medicamentos para la demencia y medicamentos psiquiátricos actualmente en el régimen de un adulto mayor podrían contribuir a los arrebatos y las reacciones negativas. Si su ser querido está inusualmente agitado y temeroso, hable con su médico sobre el ajuste de los medicamentos. Si bien las drogas no deberían ser una solución, los síntomas conductuales se pueden manejar mediante una combinación de modificación de recetas y alteración del entorno de cuidado.

Superando la resistencia a los cuidadores

Es posible que una persona mayor con demencia nunca se sienta cómoda con un cuidador en particular, a pesar de que el asistente está haciendo un esfuerzo considerable para hacer todo bien. Independientemente de la razón, algunas coincidencias simplemente no se realizan, y el equipo de atención puede simplemente solicitar otro cuidador.

Usted conoce mejor a su ser querido, así que haga todo lo posible para ayudarlo a sentirse más cómodo con este nuevo arreglo. Asegúreles que todavía es su cuidador principal, pero explique que necesita ayuda. Haga hincapié en que el cuidador profesional está allí para ayudarlo a ambos y que está monitoreando de cerca el proceso y su bienestar.

Comuníquese abiertamente con el cuidador y la compañía de atención domiciliaria sobre cualquier desafío que experimente. Comprender la fuente de la resistencia de los adultos mayores lo ayudará a hacer frente a este problema, y ​​una reunión del equipo de atención puede ser fundamental para generar soluciones de lluvia de ideas juntas.

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